Un racimo se parece a África.
De allí venimos.
Fuimos negros.
Comencé los corros hace más de un lustro temiendo que la cultura del esparto cayera en el olvido.
Afortunadamente, ya no son esenciales. El interés por la fibra ha crecido exponencialmente, al igual que los contenidos en la red, gracias a muchos esparteros generosos. Ahí tenéis, por ejemplo, la ESPARTOPEDlA o numerosos canales de Youtube.
En resumen, ayer fue mi último corro.
En Jumilla ha quedado una semilla fuerte, seguirán los corros de Jesús Ortega, que aprendió con EsParteDeTi. Me arrimaré siempre que pueda.
Quiero daros las gracias a todos los que participasteis el primer domingo de cada mes.
Han sido momentos muy gratos.
Este último corro fue genial, vinieron artistas extranjeros, como la norteamericana Elisabeth Robinson con amigos, el cineasta murciano Gonzalo Ballester, la antropóloga Lucía Muñoz Sueiro, y personas muy queridas...
Gracias, gracias, gracias.
Este trimestre, en el insti, estoy trabajando con mis alumnos el TEATRO.
He hecho dos marionetas de esparto para jugar con ellas en un pequeño escenaro japonés.
Aquí os dejo el proceso de creación de una de ellas.
Ambas están hechas en una sola pieza, por ello son sencillas y sin articulaciones.
Ahora hay que vestirlas y ponerles rostro.
El esparto me trae gente maravillosa.
Lucía Muñoz Sueiro es antropóloga. Está desarrollando su tesis doctoral sobre la Cultura de Esparto. Llegó a Jumilla el jueves. Vivirá conmigo un mes.
Este sábado también se acercaron a Jumilla dos artistas interesadas en la fibra: Elisabeth, norteamericana, y Eddie, británica. Pasamos un día fantástico, las acercó mi amigo Alex Coll.
Estuvimos arrancando esparto, aunque sea la peor época, visitamos la casica, esa cápsula temporal maravillosa. Y la cueva en la que ahora vivo. Una pasada de lugar.
¡Cuántos regalos!