IMAGINAD CUANTO QUERÁIS. NADIE PODRÁ DECIROS BASTA.

jueves, 29 de septiembre de 2022

EL ESPARTO DE AMADOR

 El domingo, las vecinas del campo, Pepa e Inma me regalaron una montaña de esparto.

Daba saltos de alegría.

Lo cogió su abuelo, Amador, en los noventa; está perfecto, un señor esparto, fino y largo, cuidadosamente atado y ordenado. ¡Qué maravilla! También había manojos tintados.

Un tesoro para un espartero.

Lo primero que he hecho con él han sido dos bolsos, con franjas tintadas y el asa tintada también, casi iguales. Jamás se pueden hacer dos idénticos, es la magia. 

Inma y Pepa son mellizas. 

Pasearán, (si quieren, claro), con el esparto que recolectó su abuelo Amador, que guardó haciendo honor a su nombre, sin saber que ya no lo tejería, sin saber que, 30 años después, se ha tejido para sus nietas.